La Agencia Estatal de Administración Tributaria (en adelante, AEAT) ha publicado la Resolución de 27 de febrero de 2025 en la cual se aprueban las directrices generales del Plan Anual de Control Tributario y Aduanero aplicables para el año fiscal 2025.
Las directrices generales del Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de 2025 en España refuerzan significativamente la vigilancia sobre los precios de transferencia, con un enfoque integral y preventivo para garantizar el cumplimiento del principio de libre competencia en las operaciones entre entidades relacionadas.
A continuación, se resumen los aspectos más relevantes:
1. Fortalecimiento del análisis de riesgos:
La AEAT intensificará el uso de sistemas automatizados de análisis de riesgos aprovechando la información interna, así como impulsando la cooperación transnacional y los intercambios internacionales de información, como los informes Country-by-Country (CbC), los mecanismos de la Directiva DAC6 o los procedimientos de inspecciones fiscales conjuntas en la UE (ETACA y otras).
Asimismo, AEAT hará lo posible para potenciar la especialización en fiscalidad internacional para mejorar la identificación de riesgos en grupos multinacionales.
A nivel nacional, se intensificarán los controles fiscales sobre precios de transferencia, verificando tanto la documentación como el contenido económico real de las operaciones.
2. Áreas prioritarias de control:
La AEAT priorizará sus controles en las siguientes áreas económicas:
- Reestructuraciones empresariales que carezcan de sustancia económica o presenten valoraciones abusivas.
- Transacciones intragrupo de activos, especialmente intangibles, y pagos por cánones o servicios que puedan erosionar la base imponible.
- Operaciones financieras entre partes vinculadas y situaciones de pérdidas reiteradas.
- Entidades con estructuras funcionales de bajo riesgo empresarial, tanto en fabricación como en distribución, evaluando la adecuación de los métodos de valoración y los indicadores de beneficio utilizados.
3. Revisión de obligaciones formales:
Según se establece en el Plan de Control Tributario se reforzará la revisión del cumplimiento del modelo 232, declaración informativa sobre operaciones vinculadas, así como verificará la documentación de precios de transferencia, enfocándose en el análisis de funciones, activos y riesgos, así como en la segmentación de cuentas financieras, para comprobar y asegurar la realidad económica de los perfiles funcionales definidos.
4. Cooperación internacional y prevención de la doble imposición:
La AEAT apoya la participación activa de España en programas como el ICAP (International Compliance Assurance Programme) y ETACA (European Trust and Cooperation Approach) para facilitar y reforzar los controles tributarios en el plano internacional.
Asimismo, se fomentarán los acuerdos previos de valoración (APAs) y procedimientos amistosos (MAPs) para garantizar la eliminación de la doble imposición y aportar seguridad jurídica a los grupos multinacionales operando en España.
En cuanto a no residentes, se adaptarán sistemas para aplicar la Directiva FASTER, que agiliza devoluciones de retenciones excesivas en dividendos. Además, se intensificarán controles sobre artistas y deportistas no residentes.
Con la transposición de nuevas directivas europeas, se introducen medidas como el impuesto mínimo global para grandes grupos y nuevas figuras fiscales (sobre servicios digitales, transacciones financieras y grandes fortunas), lo que implicará retos organizativos tanto para la administración como para los contribuyentes.
En grupos fiscales, se controlarán especialmente las deducciones y el cumplimiento de requisitos para la integración en el grupo, así como el uso efectivo del régimen de consolidación.
Por último, se ampliarán las actuaciones de control por parte de las Unidades de Gestión de Grandes Empresas, especialmente sobre IVA e Impuesto sobre Sociedades, mediante procedimientos de comprobación limitada.
5. Estrategia 360° en precios de transferencia:
La AEAT implementará una estrategia integral que interrelaciona distintos procedimientos administrativos e internacionales para evitar controversias fiscales y asegurar una aplicación coherente de las normas de precios de transferencia.
Estas directrices reflejan el compromiso de la AEAT con una supervisión más rigurosa y especializada en materia de precios de transferencia, alineada con los estándares internacionales y enfocada en prevenir prácticas que puedan erosionar la base imponible en España.
El contenido de esta Resolución subraya la creciente sofisticación de los controles fiscales en España. Mantenerse informado y actuar con transparencia no solo es una obligación legal, sino una estrategia esencial para evitar sanciones y litigios. Ahora más que nunca, el cumplimiento tributario debe ser parte central de la gestión empresarial, por lo que es recomendable consultar con asesores fiscales para anticiparse a posibles riesgos y responder de forma adecuada a los nuevos focos de control.